El éxito de una reunión de empresa
Las reuniones de empresas son necesarias pero no todas consiguen alcanzar su objetivo. Dar importancia a las personas, al entorno y a las actitudes para conseguir el éxito en tu reunión.
Las reuniones de empresa tienen una importancia vital en el desarrollo de la actividad de la empresa. Es conveniente tener reuniones periódicas para que los trabajadores intercambien opiniones y den a conocer sus puntos de vista, la comunicación entre los miembros es necesaria y aportan un valor añadido a nuestro trabajo.
Pero no todas las reuniones de empresa que se celebran acaban cumpliendo su objetivo, el fracaso de muchas de ellas supone una pérdida de tiempo para los trabajadores y para los directivos e incluso puede llegar a desmoralizar.
Para que una reunión de empresa sea productiva debe haber libertad para que los asistentes aporten su granito de arena, todos somos importantes y debemos escucharnos. Dejar muy claro cuál es el tema a tratar y así todos los asistentes sabrán de qué hay que hablar. Probar de enviar con anterioridad la orden del día o colgar en un tablón la información, podéis indicar también el horario y la duración total de la reunión. Pensar que lo conveniente es que no dure más de dos horas, para que no haya lugar al cansancio ni a la distracción. Incluso podéis hacer parones de cinco minutos cada media hora, ello contribuye a volver al trabajo con más ganas y más atención.
El lugar de la reunión es esencial, los espacios abiertos y con mucha luz son idóneos. Tener en cuenta también el material que necesitareis, es importante servirse de herramientas que puedan dejar más claro el mensaje a dar, proyectores, pantallas, folletos...
Debéis potenciar aquellos valores que identifican a la empresa. Los asistentes deben estar motivados y para ello deben tener razones para creer, hacer bien el trabajo, mejorar, sentirse valorado, reconocimiento laboral...cualquier razón puede servir para el buen desarrollo de la reunión. Piensa en una idea principal y a partir de ahí empieza con los detalles, pero ten claro siempre ese punto de apoyo para poder alcanzar tu objetivo.
Por último, no olvidéis la actitud correcta a tomar para la reunión. No debemos estar tensos, ni agresivos. Tener los pensamientos claros y ordenados nos ayudará a buscar soluciones y el consenso entre los asistentes. La mirada debe ir a los ojos de todos y procura tener un tono de voz agradable acompañado de gestos que puedan aclarar mejor el mensaje.
